Este mes estudiantes de la Universidad de Calgary en Canadá dieron a conocer un proceso que permite extraer el plástico de la materia fecal mediante la transformación de la bacteria E.coli en polihidroxibutirato, un material plástico compatible con las tecnologías 3D. La idea es mucho más sobresaliente que solo eso, esperan utilizar los excrementos de astronautas reciclados en la impresión 3D, finalmente de acuerdo a la filosofía “todo se transforma”.
La idea no es únicamente crear materiales plásticos, existen múltiples aplicaciones de la impresión 3D en el espacio y poder utilizarlos es de gran ayuda ahí arriba. La meta principal es ayudar a desarrollo de herramientas que necesitan los astronautas durante sus expediciones aprovechando todo lo que tengan a su alcance.
Ejemplo de baño instalado dentro de una nave espacial
Hace algunos meses te presentamos la lista con los materiales de impresión 3D más sorprendentes, en los que se encontraban incluso cenizas humanas, algo que en España ha comenzado a ofrecerse como un servicio funerario para guardar un recuerdo. Pero la materia fecal es algo que nos ha dejado con la boca abierta.
Para utilizar los excrementos reciclados en la impresión 3D los investigadores de Calgary extraen la bacteria Escherichia coli muy abundante en las heces de los mamíferos, que mediante un tratamiento químico consiguen convertirlo en polihidroxibutirato. Para desarrollar el proceso con éxito la materia fecal se reserva durante unos días para aumentar su concentración de ácidos grasos volátiles (AGV) es entonces cuando comienza la etapa de centrifugación y filtración que logra que la extracción del AGV de la materia sólida, para ser transportada a un tanque de fermentación ya con la bacteria E. coli del cual se obtiene un polvo plástico.
Proceso de desarrollo de plástico a partir de material fecales
Al desarrollar la primer parte del proceso se obtiene un polvo que puede ser utilizado con la tecnología de sinterizado selectivo por láser (SLS), muy útil para el desarrollo de herramientas. Por otro lado la materia sólida restante del proceso puede ser utilizada también como protección aislante contra la radiación espacial.
Las primeras fases de pruebas en condiciones reales están planificadas para julio. Los estudiantes detrás del proyecto probarán su proceso de baja gravedad a bordo del avión Falcon 20 de Canadá. Sin embargo, la simulación de la baja gravedad solo es posible durante unos minutos, las pruebas se limitarán a la extracción del material plástico de la bacteria E.coli.
Inofrmación del sitio web Digital Trends. Encuentra más detalles aquí.
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