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Manual, el libro impreso en 3D que lleva consigo el código con el que se imprime

El texto de las páginas de este libro, Manual, no cuenta una historia. Si te fijas bien, verás que es código G, el lenguaje con el que se controlan las impresoras 3D. Creado por Studio Darius Ou junto a Benson Chong a través de su iniciativa de investigación Hyperpress, el libro contiene una copia parcial del propio código G con el que se fabricó. Dicho de otro modo, es un libro impreso en 3D que contiene las instrucciones para imprimir otro libro impreso en 3D.

Dicen que no hay que juzgar un libro por su portada, pero ¿y por su material? Manual es un libro de 26 páginas hecho de poliuretano termoplástico (TPU), un material flexible que no resulta nada fácil de imprimir con el grosor «de papel» propio de un libro. Para conseguir el resultado adecuado, fueron necesarias numerosas pruebas para equilibrar la flexibilidad, la durabilidad y la calidad de impresión, y los diseñadores se encontraron con límites en cuanto al tamaño mínimo del texto que se podía imprimir sin que el libro perdiera resistencia.

La mecánica detrás del método

Se imprime utilizando el método «XY-for-Z» de Hyperpress en una impresora Bambu Lab. En lugar de construir capa a capa desde la base, el cabezal de impresión trabaja vertical y horizontalmente para imprimir las páginas de costado. Esa orientación es lo que hace posible las páginas a doble cara y un texto pequeño pero legible. Además, permite que todo el libro, páginas, cubierta y encuadernación, salga de la plataforma de impresión en una sola pieza y completamente formada. Y, por una vez en la impresión 3D, no hay fase de postratamiento.

Como puedes imaginar, imprimir páginas finas y flexibles de TPU colocadas de costado no está exento de problemas. Sus paredes altas y estrechas tienden a deformarse a mitad de la impresión. La solución de Hyperpress es un conjunto de «soportes para bordes irregulares», unos refuerzos temporales que unen las páginas contiguas mientras se imprimen. Al retirarlos una vez terminado el libro, dejan un borde rugoso y de aspecto rasgado, un guiño involuntario a los bordes irregulares de los antiguos libros de papel hecho a mano.

Este no es el primer libro producido por Hyperpress. Es el sexto, pero sí el primero en prescindir de la capa impresa separada para el texto y las imágenes en la que se basaban los títulos anteriores.

En esta versión de Manual, solo el 2,5 % de su propio código G aparece escrito en las páginas. Hyperpress atribuye este límite a las restricciones actuales de la fabricación por filamento fundido (FFF). La resolución de impresión actual simplemente no es lo suficientemente fina, y el texto tiene que mantener un tamaño determinado para seguir siendo legible. Si se suman estas dos limitaciones, simplemente no hay espacio suficiente para incluir todo el código del objeto en su propia superficie.

Un recuerdo del pasado, ¿te acuerdas de RepRap?

RepRap comenzó en 2005, cuando Adrian Bowyer se propuso construir una impresora 3D capaz de reproducir sus propias piezas. En 2008, una de esas máquina ya podía fabricar el 48 % de sus componentes. El resto se limitaba a componentes electrónicos y materiales que aún no podían imprimirse en 3D. ¿Autorreplicación total? Al igual que con el código G del libro, sigue siendo un sueño.

Adrian Bowyer no trabajó en ello solo. Entre sus primeros colaboradores se encontraban personas como Michael S. Hart, más conocido como el inventor del libro electrónico, una de las primeras personas del mundo en convertir un libro a formato digital.

Del e-book al r-book

Ya sabemos lo que es un libro electrónico, pero ¿y un r-book? Según Hyperpress, Manual es un libro replicable, también conocido como r-book, un paso más allá del libro electrónico. Un libro electrónico solo transmite contenido a través de la red; un r-book transmite el objeto en sí, incluida su forma física. Hyperpress lo compara con los faxes: estos envían una imagen plana de una página, mientras que una impresora 3D puede enviar el objeto completo, en tres dimensiones, por el otro extremo. Y si queremos entrar en detalles técnicos, las páginas de Manual están compuestas exclusivamente de código, por lo que el destinatario, en cierto sentido, es la propia impresora en lugar de la persona que sostiene el libro.

Esa idea se puso en práctica en el lanzamiento de Manual en Toronto. El archivo se envió digitalmente desde Singapur y el libro se imprimió in situ en Toronto. Desde entonces, Hyperpress ha puesto el archivo de impresión a disposición a través de su Patreon, manteniendo abierto el ciclo desde el archivo digital hasta el objeto físico para cualquiera que quiera imprimir uno.

¿Qué opinas de que un libro pueda imprimirse a sí mismo?

*Créditos de todas las fotos: Hyperpress

Carol S.

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