Venus Aerospace consigue 91 millones de dólares en una ronda de financiación para ampliar la producción de motores de cohete impresos en 3D

El sector aeroespacial ha dado un nuevo respaldo a la industria de la fabricación aditiva. La startup hipersónica Venus Aerospace, con sede en Houston (Texas), ha cerrado oficialmente una ronda de financiación de serie B por valor de 91 millones de dólares. Liderada por la empresa de capital riesgo Mercury Fund, la ronda contó con la participación de Lockheed Martin Ventures, MESH, PEAK6, Draper Associates, Starboard Star Venture Capital y Green Sands Equity, entre otros inversores estratégicos e institucionales. Venus Aerospace, que también cuenta con el respaldo de inversores existentes como Airbus Ventures, Trousdale Ventures, Prime Movers Lab y America’s Frontier Fund, tiene previsto utilizar el capital para ampliar su desarrollo y producción. En concreto, los fondos permitirán que su sistema de propulsión Rotating Detonation Rocket Engine (RDRE), de alto empuje y probado en vuelo, pase de una demostración exitosa a su implantación en aplicaciones de defensa y espaciales a corto plazo.

Para la comunidad de la impresión 3D, el verdadero interés radica en cómo Venus Aerospace está aprovechando la fabricación aditiva para resolver complejos retos de propulsión. La empresa fabrica su RDRE utilizando componentes producidos mediante fusión láser por lecho de polvo. Este proceso de impresión 3D permite la integración de estructuras internas complejas, incluidos canales de refrigeración personalizados y orificios de inyección, que son imposibles de fabricar mediante el mecanizado tradicional. El núcleo técnico del RDRE es una cámara de combustión circular que genera empuje a través de ondas de detonación supersónicas continuas y giratorias. Para soportar el calor extremo y el aumento de presión que se produce durante la combustión de las ondas detonativas, el sistema de propulsión utiliza aleaciones especializadas de la NASA, incorporando GRCop-42 por su alta conductividad térmica y GRX-810 por su resistencia a temperaturas extremas.

Este mecanismo proporciona un aumento del 15 % en la eficiencia con respecto a los motores de cohete convencionales, lo que lo convierte en la arquitectura de motor de cohete más eficiente que jamás haya volado. Esta ganancia en eficiencia se traduce en un mayor alcance y una mayor flexibilidad en la carga útil.

El motor cohete RDRE

La arquitectura de propulsión RDRE está diseñada para combinar eficiencia, regulación del empuje, reutilización y facilidad de fabricación. En lugar de diseñar un motor único para cada aplicación, Venus Aerospace está construyendo una arquitectura de propulsión común pensada para dar servicio a múltiples clases de misión. Este diseño flexible e impreso en 3D está destinado a emplearse en municiones, lanzamientos espaciales, transferencia orbital y vehículos de aterrizaje.

Venus Aerospace: una respuesta frente a los retos de la cadena de suministro

Centrar la producción en componentes impresos en 3D también aborda limitaciones críticas de la cadena de suministro que históricamente han retrasado los programas aeroespaciales. Mientras que las plataformas heredadas suelen depender de piezas escasas o de origen extranjero, el RDRE está diseñado para fabricarse a escala dentro del país, en el propio Texas, con talento estadounidense de ingeniería y fabricación. Tal como explicó Sassie Duggleby, cofundadora y CEO de Venus Aerospace, los clientes necesitan con urgencia sistemas de propulsión de alto rendimiento que lleguen más lejos, puedan producirse de forma fiable y se apoyen en cadenas de suministro en las que puedan confiar.

Chris Moran, vicepresidente y director general de Lockheed Martin Ventures, subrayó esta ventaja operativa al señalar que su reinversión reconoce los logros de la startup: «Nuestra reinversión en Venus reconoce los logros alcanzados por la compañía hasta la fecha y su enfoque en la rapidez de fabricación, el control de costes y la reducción de las limitaciones de la cadena de suministro. Venus está trabajando de forma eficaz para posicionar su sistema de propulsión de cara a la escala de producción que exigen los programas de defensa».

Este hito de financiación llega tras la histórica prueba de vuelo del motor realizada en mayo de 2025, que puedes ver en el vídeo de arriba. Probado en Spaceport America (Nuevo México), el motor de alto empuje despegó y voló con éxito, validando su rendimiento y la integridad del sistema en condiciones reales de vuelo. Ahora, con 91 millones de dólares de capital fresco, Venus Aerospace está preparada para ampliar la escala de sus sistemas de propulsión impresos en 3D con el fin de satisfacer las demandas de producción de los programas espaciales comerciales y de defensa.

¿Qué te parece el sistema de propulsión RDRE? Deja tus comentarios en nuestras redes sociales: Facebook, LinkedIn y Youtube. ¿Te interesan las últimas noticias sobre la impresión 3D aeroespacial y de defensa? Haz clic aquí. Sigue toda la información sobre impresión 3D en nuestra Newsletter semanal.

*Créditos de todas las fotos: Venus Aerospace

Carol S.:
Related Post
Los comentarios de Disqus están cargando....