CORNCRETL: convertir los residuos del maíz en material de construcción para la impresión 3D

La promesa de la impresión 3D en la construcción se ha centrado, durante mucho tiempo, en la velocidad y la automatización. Sin embargo, hoy emerge una ventaja competitiva aún más relevante: la sostenibilidad. En lugar de depender del cemento estandarizado y con alto impacto ambiental, investigadores están explorando alternativas de origen biológico y local.

El taller MANUFACTURA, con sede en México, está contribuyendo a este cambio con CORNCRETL, un compuesto imprimible en 3D, diseñado para uso estructural y fabricado a partir de subproductos agrícolas.

Herencia ancestral y precisión robótica

Fundado en 2022 por Dinorah Schulte, el estudio MANUFACTURA tiende un puente entre el conocimiento constructivo prehispánico y la fabricación digital. CORNCRETL (fusión de corn y concrete) utiliza nejayote, un agua residual rica en calcio que se produce durante el proceso de nixtamalización practicado en Mesoamérica durante milenios.

 En lugar de desecharse, este residuos se convierte en un ingrediente clave de la mezcla. Dado que el maíz es el pilar de la dieta en México, el volumen de deshechos orgánicos es importante, lo que garantiza un suministro local, abundante y con un profundo arraigo cultural. Al combinar el nejayote con hojas y tallos de maíz secos, se creó un aglutinante imprimible altamente eficiente.

El proceso de impresión

Para dar vida a CORNCRETL, el equipo empleó un brazo robótico KUKA combinado con un sistema de alimentación continua WASP Concrete HD.

Los residuos de maíz se secan, trituran y muelen hasta obtener un tamaño de partícula controlado antes de mezclarse con un aglutinante de cal hidráulica natural (NHL 3.5) y áridos adecuados para la extrusión robótica. A continuación, la mezcla se deposita capa por capa, lo que elimina los encofrados tradicionales y reduce los residuos de construcción en un 90%.

La libertad de movimiento de los robots permite crear superficies curvas y texturas geométricas inspiradas en el terrazo. Tras la impresión, el material a base de cal se endurece a temperatura ambiente en pocos días, a diferencia del hormigón tradicional, que requiere un curado que consume mucha energía.

 

Sostenibilidad y autorreparación

Según MANUFACTURA, CORNCRETL puede reducir las emisiones de carbono hasta en un 70% en comparación con el cemento Portland, gracias a su composición química a base de cal y a su curado a baja temperatura.

El material también presenta posee propiedades de autorreparación: cuando la humedad penetra en las microfisuras, las partículas de cal sin reaccionar se recristalizan y sellan parcialmente el hueco, una propiedad conocida de los aglutinantes de cal.

El equipo validó el potencial estructural del material imprimiendo con éxito prototipos de paredes modulares de hasta 80 cm de altura y realizando pruebas a escala real en el laboratorio al aire libre Shamballa en Italia.

En lugar de depender de mezclas de hormigón estandarizadas y con alto contenido de carbono, CORNCRETL propone un modelo descentralizado. Mediante la fabricación aditiva, los flujos de residuos locales pueden procesarse in situ, de modo que el material de construcción proviene del mismo lugar que la propia estructura.

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*Créditos de todas las fotos: Dinorah Schulte

Carol S.:
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