Una embarcación impresa en 3D refuerza la innovación naval en los Países Bajos

En un análisis previo sobre las tendencias de la impresión 3D en el 2025, os mencionábamos cómo el sector de la defensa está demostrando un interés cada vez mayor por la fabricación aditiva, hasta el punto de integrarla como una tecnología clave en sus operaciones. En esta línea, a continuación repasamos una nueva aplicación para la Marina en los Países Bajos que reafirma esta tendencia. Se trata del proyecto SeaRush, un prototipo funcional de bote no tripulado impreso en 3D, que marca un nuevo avance en el desarrollo de embarcaciones de superficie no tripuladas (USV, por sus siglas en inglés).
La iniciativa estuvo impulsada por el Maritime Research Institute Netherlands (MARIN), en colaboración con el centro de innovación MIND. El desarrollo del prototipo responde a la necesidad de contar con USV que puedan diseñarse y desplegarse con rapidez, manteniendo costes controlados y permitiendo mejoras iterativas continuas. En un contexto de crecientes tensiones internacionales y limitaciones de personal en las marinas, según MARIN, SeaRush busca demostrar que es posible pasar del concepto a un sistema plenamente operativo en plazos muy reducidos.
La fabricación del prototipo ha sido posible gracias a una colaboración estrecha a lo largo de toda la cadena de producción. La empresa IMPACD Boats se encargó de transformar el diseño conceptual en un modelo apto para impresión 3D, mientras que CEAD aportó su experiencia en fabricación aditiva de gran formato para el sector marítimo. El casco se imprimió en menos de una semana en las instalaciones de Dutch Boat Factory, en Delft, y posteriormente se completó el equipamiento como USV totalmente operativo en Woudsend. El sistema de propulsión integra un motor fueraborda Honda, conectado a un sistema de control desarrollado junto a la empresa italiana UltraFlex, que permite su operación remota.
Los USV están adquiriendo una importancia estratégica tanto en el ámbito de la defensa como en el sector marítimo en general. Según explica MARIN en un comunicado oficial, factores como la intensificación de los conflictos internacionales, el aumento del valor económico y geopolítico del mar del Norte y la falta de personal especializado están impulsando a las marinas a adoptar nuevos conceptos operativos. En este escenario, las embarcaciones no tripuladas se perfilan como un complemento esencial a las unidades tripuladas, al permitir reducir riesgos humanos y operar de forma coordinada con otros sistemas, como drones.
Las primeras pruebas del prototipo se llevaron a cabo el pasado mes de diciembre en el puerto fluvial de Rijnhaven, en Wageningen, y han confirmado la viabilidad del enfoque de SeaRush. Tanto en términos de fabricación rápida como de integración de sistemas. Tras validar varios conceptos operativos en simulaciones, el siguiente paso será su demostración en el mar con múltiples USV experimentales. Estas pruebas culminarán en el ejercicio Maritime Uncrewed Sea Trials (MUST) 2026, donde se evaluará la cooperación entre embarcaciones tripuladas y no tripuladas. De cualquier modo, el proyecto SeaRush confirma el potencial de la impresión 3D como tecnología clave en las operaciones marítimas del futuro.
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*Foto de portada: el prototipo de SUV impreso en 3D durante las pruebas, créditos de la foto: Maritime Research Institute Netherlands







