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Tejido de punto e impresión 3D: ¿cómo están revolucionando la moda?

Publicado el septiembre 3, 2021 por Alicia M.
tejido punto impresión 3D

En la industria de la moda, la fabricación aditiva se utiliza cada vez más. Ya bien sean prendas impresas en 3D, como zapatos y todo tipo de accesorios. Sin embargo, la mayoría de las veces se trata de productos de alta costura, es decir, prendas creadas para los desfiles y la alfombra roja, no para el día a día, y menos aún a la venta en una tienda convencional. La razón por la que la combinación de impresión 3D y ropa parece ser tan complicada se debe principalmente a los materiales utilizados en la impresión 3D, que no son lo suficientemente flexibles. Para superar este problema, algunos entusiastas de la moda y de la impresión 3D han buscado soluciones en los últimos años, centrándose en una en concreto: el tejido de punto 3D. ¿Qué es el tejido de punto y sus similitudes y diferencias con la impresión 3D? ¿En qué se diferencia su método de fabricación de la producción textil tradicional? ¿Estará esta tecnología disponible en las tiendas de moda cotidianas en el futuro?

Para comprender el principio del tejido de punto, sus diferencias y sus similitudes con la impresión 3D, primero es necesario conocer ambas definiciones. Gihan Amarasiriwardena, cofundador y director ejecutivo de Ministry of Supply, define la impresión 3D de la siguiente manera: “La impresión 3D permite fabricar productos con forma (como plásticos) ‘imprimiendo’ una capa de material (a menudo plástico o sintético) según un modelo digital dado”. Rosanne van der Meer, diseñadora y fundadora de New Industrial Order, es más vaga en la definición: “La impresión 3D es la producción de una forma tridimensional a partir de un filamento formado por una máquina. De hecho, la impresión 3D involucra una máquina controlada por computadora que crea un objeto tridimensional, construyéndolo capa por capa”. Queda por ver si los tejidos de punto 3D se producen según el mismo principio.

Con la impresión 3D, el objeto se fabrica aditivamente capa por capa.

La producción de tejido de punto 3D

El proceso de fabricación para el tejido de punto 3D es muy similar al de otros objetos 3D. Los primeros pasos tienen lugar en el ordenador, donde se utiliza un software CAD para crear el modelo 3D y un lenguaje de programación. Luego, los códigos digitales se envían a la máquina, que inicia automáticamente el proceso productivo. La principal diferencia con la fabricación aditiva es que la máquina no es una impresora 3D que procesa filamento o polvo, sino una máquina de tejer que puede producir una prenda tridimensional en una sola pasada, ensamblando hilo por hilo. Por tanto, cabe señalar que el principio es bastante similar, ya que se usa un software y fabricación aditiva, pero el material utilizado es la principal diferencia entre ambos métodos.

No es de extrañar que los expertos de la industria estén de acuerdo cuando dicen que el tejido de punto 3D no es exactamente lo mismo, sino que es una tecnología por derecho propio, fuertemente inspirada en la impresión 3D. Gerard Rubio, cofundador y director ejecutivo de Kniterate, empresa que vende su máquina de tejer digital, añade: “Puedes tejer en 3D con estas máquinas, pero no exactamente de la forma que estás pensando. Esto se debe a que las prendas planas de una sola capa, como bufandas, también se pueden imprimir con la máquina Kniterate, eliminando el principio mismo de la fabricación aditiva”. Rosanne van der Meer añade que utiliza deliberadamente el término «prendas de punto impresas en 3D» para sus productos con el fin de diferenciar claramente entre los tejidos de punto 3D y los tejidos de punto convencionales mediante innovaciones técnicas.

Diferencias y ventajas de la producción textil convencional

Pasemos ahora al sector de la producción textil convencional. Muy pocas empresas mantienen la transparencia en sus cadenas de valor y métodos de producción. No solo son problemáticas las cuestiones fundamentales, como la explotación laboral y la insuficiencia de las medidas de protección en los países de manufactura, sino también el gran impacto negativo en el medio ambiente.

Esto lo vemos en el cultivo del algodón, donde se registra tanto el uso de pesticidas como un enorme desperdicio de agua. Una vez extraído el material, se envía a otro país para transformarlo en hilo y finalmente en tela. Luego, la tela se envía de regreso para blanquearla o teñirla en otra fábrica. Las sustancias nocivas que se utilizan en este proceso suelen acabar en las aguas residuales, que a su vez contaminan nuestros ríos y océanos. Luego, los productos se tejen, finalizan y se envían a varias sucursales en todo el mundo. Los viajes de transporte increíblemente largos, que una vez más aumentan significativamente las emisiones de CO2, son algunas de las desventajas de la producción de ropa convencional. Si bien hay pequeños fabricantes que ponen el foco en la producción sostenible, justa y regional, las grandes cadenas de moda que utilizan estos métodos de producción aún dominan el mercado.

Existen muchos problemas con la producción textil convencional de las grandes cadenas de moda. Esto incluye la explotación de trabajadores en países con bajos salarios y el impacto negativo en el medio ambiente.

Este es el caso de los CEOs Gerard Rubio, Gihan Amarasiriwardena y Rosanne van der Meer, quienes se preocupan por la sostenibilidad en el desarrollo de sus negocios y productos. La conciencia comienza ya con la obtención de materiales. La mayoría de nuestra ropa está hecha de fibras sintéticas, principalmente poliéster, nylon, elastano y acrílico, que se extraen de combustibles fósiles y, por lo tanto, tienen gran impacto en el medio ambiente. New Industrial Order utiliza lana para la confección de sus prendas, un material que proviene de una fuente sostenible y, como fibra natural, generalmente ocupa menos espacio que las fibras sintéticas.

Rosanne van der Meer también agrega que utiliza hilo de alta calidad para lograr los  mejores resultados posibles y evitar que se rompa en medio del proceso de fabricación. La peculiaridad de este sistema es que incluso si el hilo se rompiera, la pieza de punto a medio terminar podría reciclarse. En cuanto al material, el tricotado 3D permite importantes ahorros porque las máquinas producen las prendas de forma aditiva en una sola pasada. Esto elimina muchos pasos de producción, y por lo tanto ahorra tiempo y dinero, así como material. Gihan Amarasiriwardena afirma: “Con los tejidos de punto impresos en 3D, solo se utiliza el tejido necesario. Esto da como resultado una reducción de aproximadamente un 30% en el desperdicio de material”. La sostenibilidad también juega un papel en Kniterate. Gerard Rubio apuesta por hilos de origen vegetal que se pueden reciclar. La idea es que la ropa que ya no se quiere se pueda desechar de forma razonable.

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El material juega un papel importante en la impresión 3D de tejido de punto. | Créditos: Kniterate

Dado que el tejido 3D es producción bajo demanda, también evita problemas como la sobreproducción y el desabastecimiento. Las grandes cadenas de moda no podrían responder de manera flexible y rápida al mercado debido a la longitud de las cadenas de suministro, lo que conduciría a una sobreproducción y un exceso de existencias. Esto es fatal en la industria actual, donde nuevas colecciones y nuevos artículos llegan a las tiendas casi todas las semanas. Después de todo, ¿a dónde va toda la ropa «vieja» que no se consigue vender? Estos textiles no usados, que requieren muchos recursos y energía, generalmente terminan en la basura o se incineran. La producción local bajo demanda podría ser una solución en este caso. No solo reduce los costes de transporte y las emisiones, sino que prácticamente no genera residuos.

Esto va de la mano con el lema de Rosanne van der Meer: “El punto de partida para un mejor equilibrio climático en la industria de la moda es un menor consumo. Si tienes ropa atemporal que te sienta realmente bien, también consumirás menos”. De hecho, las impresión 3D también permiten personalizar el tejido de punto. Dado que los diseños se crean digitalmente y cada puntada de tejido es igual a un píxel, los diseños se pueden cambiar fácilmente y adaptar a las preferencias del cliente, dejando mucha libertad. Un programa especial de la empresa emergente Shavatar también ha ayudado a New Industrial Order a mejorar el ajuste de sus prendas de punto sin un escáner 3D, que es esencial cuando se trata de comprar ropa. Gracias al sistema de código abierto y la máquina de tejer de Kniterate, los usuarios obviamente son libres de crear y personalizar lo que quieran. Por último, también se eliminan problemas como la explotación de los trabajadores por parte de la producción interna y regional.

Desafíos de la ropa 3D y predicciones de futuro

Después de explicar los muchos beneficios del tejido en 3D, ahora surge la pregunta de por qué no está aún disponible en las tiendas. ¿Cuáles son los desafíos actuales y qué mejoras quedan aún por realizar? ¿Será la ropa impresa en 3D, y especialmente las prendas de punto 3D el futuro de la industria de la moda?

De hecho, algunos desafíos aún se interponen en el camino de la fabricación aditiva de ropa. Como hemos mencionado, el material es probablemente el mayor obstáculo. Es por eso que las empresas están recurriendo más al tejido 3D. Si echamos un vistazo a proyectos anteriores de ropa impresa en 3D, como los del diseñador Danit Peleg, nos damos cuenta de que las posibilidades son limitadas. Los materiales compatibles con una impresora 3D son principalmente termoplásticos como ABS, PLA o TPU. Aunque este último se puede utilizar para producir objetos elásticos y flexibles, no se parece en nada a la estructura suave y agradable de la tela. Aunque ahora se puede decir que la mayoría de las prendas de vestir también están hechas de polímeros sintéticos, el problema sigue residiendo en la textura. La forma en que se presenta el material marca una gran diferencia: las fibras e hilos tienen un estado filiforme, elástico y fluido, mientras que el filamento tiene un estado comparativamente grueso, duro y rígido.

La ropa impresa en 3D difiere en textura de los productos convencionales. | Créditos: Danit Peleg

Además, la mayoría de las impresoras 3D no pueden producir detalles lo suficientemente finos. A diferencia del tejido 3D, donde los hilos en movimiento son procesados ​​por muchas agujas pequeñas, las extrusoras de una impresora 3D no pueden producir nada comparable. La estructura y textura de la ropa impresa en 3D es pesada y está llena de agujeros, y el acabado de la superficie puede ser bastante frío y desagradable. Gerard Rubio concuerda: “En esta etapa los materiales no están lo suficientemente desarrollados. Sin embargo, creo firmemente que la ropa impresa en 3D será el futuro”.

Cuando se trata de tejidos en 3D, existen otros desafíos. Rosanne van der Meer insistió en la dificultad de crear los códigos digitales para la máquina de tejer. Es por eso que se basa en grandes bases de datos y un sistema de código abierto. Esto último debería respaldar el objetivo de New Industrial Order de crear un flujo de trabajo que haga que los códigos de tejido 3D sean accesibles para cualquiera. Gerard Rubio está totalmente de acuerdo en este aspecto. También describe el desarrollo de los parámetros adecuados como un gran desafío a enfrentar. El camino desde el prototipo hasta la máquina Kniterate final comercializable, que es muy complejo, fue largo y difícil, afirma. Sin embargo, para el futuro, Rosanne van der Meer no ve ningún problema respecto a esto: “La tecnología ya está establecida y lista para funcionar, pero el sistema actual funciona de una manera completamente diferente”.

La mayor diferencia entre los objetos hechos con impresión 3D y el tejido de punto 3D es el material. Se pueden crear estructuras mucho mas finas mediante hilos.

Esto se debe a que la producción bajo demanda, que es el principio detrás de la mayoría de los fabricantes de punto 3D actuales, se opone completamente al flujo del mercado. El mercado actual de la moda se basa en la producción y el consumo en masa. Cambiar los sistemas existentes y establecidos, para romper los hábitos es extremadamente difícil. Por ello, las empresas más sostenibles que se especializan en la producción y la personalización bajo demanda enfrentan un obstáculo importante al ingresar al mercado. En términos de costes, los productores de punto 3D no pueden competir con la ropa convencional debido al bajo nivel de compatibilidad del mercado. Es por eso que los productos actuales de New Industrial Order y Ministry of Supply tienen más valor en el segmento de lujo, en el que los clientes están dispuestos a gastar mucho en personalización, sostenibilidad y calidad.

Sin embargo, los expertos están convencidos de que, en el futuro, la impresión 3D jugará un papel más importante en la moda, y creen firmemente que las nuevas tecnologías la revolucionarán. Rosanne van der Meer resume: “Los cambios en la industria textil son lentos. Sí, en el futuro encontraremos más ropa confeccionada de forma aditiva, pero no está claro hasta dónde llegará este progreso”.

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Ministry of Supply ofrece, entre otras cosas, blazers y máscaras impresas en 3D. | Créditos: Ministry of Supply

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*Créditos foto de portada: New Industrial Order

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