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IMcoMET combate el cáncer de piel con microimpresión 3D

Publicado el abril 29, 2024 por Alicia M.
IMcoMET

La startup IMcoMET, con sede en Rotterdam, está especializada en el sector médico y en el desarrollo de soluciones para combatir el cáncer, específicamente el cáncer de piel. Su objetivo es extraer de forma localizada líquido intersticial de la piel, repleto de biomarcadores, para estudiarlo y mejorar el diagnóstico dermatológico. Se trata, por tanto, de avanzar en la investigación biomédica y aportar soluciones personalizadas. Para lograr este objetivo, la startup se apoya en las soluciones de microimpresión 3D del fabricante estadounidense Boston Micro Fabrication. Gracias a sus impresoras 3D, IMcoMET puede desarrollar una tecnología de microagujas para extraer este famoso líquido de forma precisa y localizada.

La mayoría de los análisis que se realizan en el cuerpo humano se llevan a cabo a través de la sangre. Esto requiere técnicas invasivas y resultados que a menudo no son concluyentes ya que la sangre se coagula. Por eso interesan otros fluidos corporales, en particular el líquido intersticial dérmico. Se trata de un fluido que circula entre las células de los tejidos y contiene numerosos biomarcadores. La mayoría de las veces, este fluido se extrae utilizando microagujas. Existen muchos tipos diferentes de microagujas en el mercado: huecas, porosas, etc. Uno de los retos asociados a este método es el volumen de líquido extraído, dado que la mayoría de estas microagujas que se insertan en la piel, no proporcionan una cantidad suficiente. Así que se necesitan muchas agujas para alcanzar el volumen deseado, lo cual no es el método más fácil ni agradable. Ahí es donde entra en juego la startup IMcoMET. El objetivo era desarrollar un dispositivo preciso y mínimamente invasivo que pudiera extraer suficiente líquido de una sola vez, de forma muy localizada.

Funcionamiento de la tecnología.

Microagujas para extraer biomarcadores precisos

La primera generación del dispositivo de microagujas desarrollado por IMcoMET se fabricó de forma tradicional. Denominada tecnología M-Duo, consta de dos agujas unidas a dos tubos conectados a una bomba microperistáltica. Trabajando por parejas, la primera aguja inyecta un fluido portador y la otra lo aspira, todo simultáneamente. El sistema crea un bucle en el que el fluido viaja continuamente. El líquido que se aspira es, por tanto, una mezcla del fluido portador y del fluido intersticial. IMcoMET explica que esto permite detectar numerosos biomarcadores, como exosomas, proteínas y ADN.

Alexandre Motta, CTO de la startup, explica: “La tecnología M-Duo puede, por tanto, extraer todas las moléculas solubles alrededor del punto de inserción de la aguja. Nuestro dispositivo está en fase de ensayos clínicos, pero ahora queremos ir más allá. El objetivo es diseñar un dispositivo más pequeño que nos permita profundizar aún más”.

Sin embargo, la miniaturización de este proceso implicaba una serie de retos. En primer lugar, los tubos utilizados tienen que estar conectados a la bomba, lo que implica un determinado diámetro para conectarlos. Pero las dos agujas utilizadas tienen que estar lo suficientemente cerca la una de la otra para funcionar correctamente. Por tanto, era necesario disponer de dos canales independientes y paralelos, separados por apenas 20 micras. Pero, ¿cómo conseguir este resultado y esta precisión?

El dispositivo de BMF impreso en 3D.

La tecnología de BMF para resoluciones aún mayores

Fue aquí donde IMcoMET descubrió la tecnología de microimpresión 3D de Boston Micro Fabrication. Se basa en un proceso de microestereolitografía de proyección (PµSL), que consigue resoluciones de impresión muy altas (entre 2 y 50 micras), así como tolerancias de entre 10 y 25 micras. Esta tecnología se utiliza para fabricar el capuchón que sujeta las agujas. Este componente también incorpora dos canales de 100 micras de diámetro, situados a sólo 20 micras de distancia. Están ubicados de forma que los tubos conectados a ellos discurren en forma de V, cada uno por su lado.

Alexandre Motta prosigue: “Gracias a esta tecnología, podemos ajustar nuestras agujas como queramos, por ejemplo, variando la profundidad, y mapear así el líquido intersticial”. También confía en la fase de producción a mayor escala del dispositivo, ya que la placa de fabricación de la microimpresora permite crear varios tapones al mismo tiempo. Y concluye: “La tecnología de Boston Micro Fabrication es ideal para la precisión y resolución que queremos conseguir, donde el proceso SLA no puede. Además, es mucho más asequible que la nanoimpresión y permite una rápida ampliación. Es una elección excelente para IMcoMET y ya estamos desarrollando otros proyectos con los equipos de BMF”.

El capuchón incluye ambas microagujas.

¿Estás interesado en las soluciones de microimpresión de BMF? No dudes en ponerte en contacto con su equipo haciendo clic aquí.  

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*Créditos de todas las fotos: Boston Micro Fabrication

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